Los 6 consejos clave a la hora de utilizar la tarjeta de crédito

Información general


La tarjeta de crédito es una de las herramientas más versátiles para gestionar las finanzas personales, pero para poder aprovechar al máximo todas sus ventajas es esencial utilizarla con responsabilidad y evitar generar deudas que se conviertan en una carga excesiva en el presupuesto mensual.

Este auténtico crédito de bolsillo permite afrontar gastos inesperados, financiar consumos por encima de los ingresos, dividir pagos en cuotas, aprovechar descuentos y beneficios, e incluso obtener adelantos de efectivo a través de cajeros automáticos. 

Pero para muchas personas se transforma en un dolor de cabeza cuando llega el momento de pagar el resumen.  A continuación, los seis puntos claves que dio a conocer el Banco Provincia a tener en cuenta para poner a la tarjeta de crédito al servicio de la economía familiar.

1. El pago mínimo

Cuando se abona sólo el “pago mínimo”, el saldo impago se traslada al próximo mes con una tasa de interés. Sin embargo, al igual que con el resto de los créditos hay costos adicionales a la tasa de interés, como por ejemplo impuestos y gastos administrativos. Todos estos ítems, que varían según el banco y el tipo de operaciones, hacen que la deuda sea mayor. Es lo que se conoce como Costo Financiero Total (CFT). 

Actualmente Banco Provincia cobra un Costo Financiero Total de 122% (*) por financiar el pago del resumen de la tarjeta de crédito, para saldos financiados menores a $200.000.

En caso de que el saldo a financiar sea mayor a $200.000, o que en el mes la persona haya realizado consumos mayores a 200 usd, se aplicará un Costo Financiero Total de 130%.

En este contexto, resulta clave entender que si se hacen muchos consumos con la tarjeta de crédito y se recurre al recurso del «pago mínimo» del resumen, las personas van a conseguir algo de alivio ese mes en sus finanzas pero luego tendrán que desembolsar más dinero para liquidar sus deudas por el interés que les generó esa herramienta. En definitiva, el  «pago mínimo» puede ser útil si un mes los consumidores no logran pagar el total del resumen pero conviene no abusar de él por el costo que conlleva.

2. Los adelantos de efectivo 

Las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad de extraer dinero a través de un cajero automático. La operación se llama adelanto de efectivo y el dinero no proviene de la cuenta de la persona usuaria, sino que es un préstamo a través de la tarjeta. Esta herramienta de financiación tiene un Costo Financiero Total de 122%.

Al igual que con el «pago mínimo», utilizar esta herramienta conlleva un costo, que es la tasa de interés que se debe abonar.

3. No excederse en los consumos sólo para aprovechar un descuento 

Al pagar con tarjeta de crédito se pueden aprovechar diversos beneficios: descuentos, cuotas sin interés, puntos que se pueden canjear por productos a través del programa mesumo. Pero cuando los consumos son mucho más elevados que los ingresos, resulta inevitable financiar una parte del resumen y ese costo adicional puede llegar a ser mayor al beneficio obtenido al realizar la compra.

Obtener un descuento no siempre implica poder hacerse cargo de la deuda que conlleva un consumo. La recomendación es aprovechar el beneficio sólo si entra en el presupuesto de gastos mensual. Lo que lleva al siguiente punto.

4. Planificar los consumos con la tarjeta dentro de un presupuesto global 

Incluir a la tarjeta de crédito en un presupuesto que estime ingresos y gastos es fundamental para organizar las finanzas personales.

La mayoría de las personas efectúa este cálculo mentalmente y de forma estimativa, pero lo ideal es llevar un registro a través de una planilla o una simple libreta. La capacidad de ahorro mensual es un buen parámetro para evaluar hasta dónde gastar con la tarjeta, porque si los consumos superan ese límite habrá que ajustar en otros rubros o refinanciar una parte del resumen. 

Entonces, hay que organizarse y a armar un presupuesto para evitar gastos innecesarios que después impliquen la necesidad de recurrir al «pago mínimo» o a pedir adelantos en efectivos que engrosen la deuda.

5. Ojo con las cuotas  

Un punto importante a tener en cuenta es el consumo en cuotas. Si bien puede ser un beneficio cuando se trata de un financiamiento sin interés, sobre todo teniendo en cuenta la inflación, acumular compras en cuotas puede ser riesgoso si no se hace con responsabilidad. 

Es importante destacar que cuando se abona el pago mínimo, el saldo restante más los intereses de su financiamiento se suman al siguiente resumen de la tarjeta. Y si esta operatoria se repite durante varios meses el pago mínimo se incrementa considerablemente. 

En resumen, las cuotas pueden ser una buena opción para distribuir el gasto a lo largo de los meses, sobre todo cuando se consume un bien durable que suele ser un tener un costo alto, pero siempre es necesario contemplar cuántos consumos se vienen realizando bajo esta modalidad para no saturar la capacidad de compra de la tarjeta, ni incrementar la base sobre la cual se contempla el pago mínimo, en caso de necesitarlo.

6. No acumular tarjetas 

Muchos especialistas en finanzas personales recomiendan no utilizar más de una tarjeta, para no generar múltiples gastos de mantenimiento, renovación y comisiones, aunque muchos de estos costos dependen de las características del producto y el paquete que la persona haya contratado con el banco emisor. Otro detalle no menor: al tener los consumos repartidos en plásticos de distintos bancos es más difícil llevar un control de los gastos acumulados.

Conclusión

Hay que tratar de controlar los gastos que se hacen con las tarjeras de crédito, considerar bien cuándo se puede y conviene hacer un consumo en cuotas y evitar llegar a una situación en la que no se puede afrontar el pago total del resumen de cuenta. De lo contrario, va a ser necesario recurrir a soluciones que tienen costos, como el pago mínimo o los adelantos de efectivo que, si bien pueden ser una solución de corto plazo, no lo son en el largo plazo.

(*) Todas las tasas publicadas en esta nota son las vigentes al 22 de febrero de 2024.

Contenido producido por el Banco Provincia con la colaboración de la Gerencia de Política Comercial Individuos.

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