La Cámara Federal de Casación Penal dejó firme el procesamiento del gendarme Héctor Jesús Guerrero, acusado de haber disparado el cartucho de gas lacrimógeno que hirió gravemente al fotógrafo Pablo Grillo durante una manifestación frente al Congreso en marzo de 2025.
La decisión judicial ratifica lo resuelto en instancias anteriores y rechaza los planteos de la defensa, por lo que el efectivo de la Gendarmería Nacional Argentina continuará imputado por lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función y por el uso de armas en el marco del operativo de seguridad.
El hecho ocurrió el 12 de marzo del año pasado, en una protesta en apoyo a jubilados, cuando Grillo recibió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza. La herida le provocó lesiones de extrema gravedad, con riesgo de vida y un prolongado proceso de recuperación médica.
Con la resolución de la Cámara Federal de Casación Penal, el procesamiento queda firme en la instancia penal ordinaria y la causa avanza hacia la etapa siguiente del proceso judicial, que podría derivar en la elevación a juicio oral si no prosperan nuevos recursos.
El caso generó fuerte repercusión pública y reavivó el debate sobre el uso de la fuerza en manifestaciones y el accionar de las fuerzas federales en operativos de control del orden público.
