La sesión de este lunes 27 de abril en el Concejo Deliberante de 25 de Mayo dejó una escena con doble lectura: por un lado, la aprobación unánime de la declaración de Interés Cultural y Patrimonial para la obra “Cantata 25”, de la cantautora local Viviana Luna; por otro, un cruce político que reavivó cuestionamientos hacia el Intendente Ramiro Egüen por expresiones sobre la artista en ese mismo recinto en 2024.
El proyecto, presentado a partir de una iniciativa de la vecina Nélida Abadía, apuntó a poner en valor una obra creada hace más de 20 años que recorre, a través de cinco composiciones, distintos momentos de la historia del distrito. “Cantata 25” fue impulsada originalmente desde el Museo Municipal Paula Florido y contó con la participación de artistas locales y del Coral 25. Hoy, su circulación es limitada y se sostiene principalmente en plataformas digitales, por lo que la declaración busca reinsertarla en la vida cultural del partido y promover su difusión en ámbitos educativos y celebraciones oficiales.
Durante el tratamiento, tanto oficialismo como oposición coincidieron en destacar la relevancia de la obra y el aporte de Viviana Luna a la identidad cultural local. Sin embargo, el debate tomó otro tono luego de la exposición de la concejal oficialista Mercedes Squillaci, cuando desde la oposición se recordó el discurso de apertura de sesiones de 2024, en el que el Intendente Egüen se refirió en términos polémicos hacia la artista ahora reconocida.
La concejal Yamila Galdós Carrizo señaló que aquellas expresiones fueron “ofensivas” y marcó el contraste con el reconocimiento aprobado ahora por unanimidad. En la misma línea, María José Zarza planteó una reflexión sobre el uso de la palabra en el ámbito público y advirtió que también puede ser utilizada para “agraviar”. Javier Méndez, por su parte, cuestionó lo que consideró un cambio de postura: “No se puede tratar a las personas de una manera y después venir a reconocerlas”, sostuvo.
Desde el oficialismo, la respuesta no tardó en llegar. Jorgelina Herrera pidió no “empañar” el reconocimiento trayendo discusiones del pasado y llamó a centrar el debate en la obra. Francisco Recalt, en tanto, consideró que insistir con ese tema implicaba “hacer política” en un momento que debía ser de valoración cultural.
El intercambio expuso tensiones que excedieron el expediente en tratamiento y dejaron en evidencia diferencias sobre los límites de la palabra en el recinto. Aun así, la votación final no tuvo fisuras: todos los bloques acompañaron la iniciativa.
De esta manera, “Cantata 25” quedó formalmente reconocida como parte del patrimonio cultural de 25 de Mayo. Pero el paso por el Concejo no sólo reactivó la obra, sino también una discusión más amplia sobre el vínculo entre política, cultura y el peso de las palabras en la escena pública.
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